#EnfermerosPorElMundo Destino Reino Unido

Una de las posibilidades que aparecen cuando tienes el título de Enfermería en tus manos es irse al extranjero, para acercar y aclarar un poco como es y que pasa cuando te vas fuera de España, hemos pedido vuestra colaboración para que nos contarais la experiencia real de como es la situación ya que la mejor manera de conocer como es y que hay que hacer es con testimonios en primera persona.

Pues bien aquí os traemos la primera entrega de  #EnfermerosPorElMundo Muchas gracias Irene por contarnos tu historia.

#enfermerosporElmundo destino reino unido

Hice las maletas hace ya cuatro años y medio. Y siempre con la idea de me voy un año y me vuelvo, así mejoro el idioma y conozco a gente, aprovechando que la situación en España laboralmente es de pena.

Para venirme, hice una entrevista en Sevilla, la pasé y me ofrecieron trabajar en una residencia de ancianos en Chelmsford, a media hora de Londres.

Residencia privada, no era mi mejor sueño, pero algo era algo, y te ayudaban con la casa el primer mes y el deposito, y luego te lo descontaban de tu sueldo poco a poco. No me pareció mal.

Era la primera de mi promoción que salía al extranjero. Todas mis amigas, mi novio y familia me apoyaron, pero siempre diciéndome, si en un año estarás aquí. Fiestas de despedida que te ponían muy triste, y lo peor de todo el dia que me fui no pude parar de llorar en el aeropuerto, mi familia, mi pareja llorando, parecía que me iba para no volver.

Así un 14 de Febrero de 2011, llegué al aeropuerto de Londres a las 12 de la noche sin conocer a nadie. Supuestamente un encargado de la residencia vendría a por mi. Pero eso no paso, en su lugar mandaron a un muchacho español que llevaba en el mismo pueblo menos de un mes. Tuve que dormir en su casa, en su cama, sin siquiera conocerlo. Era eso o dormir en la calle, porque mi casa no me la daban hasta el día siguiente.

Esa noche no se me olvidará en la vida. El chicho fue muy amable, la verdad, pero no paró de decirme lo malo de la residencia, que no pagaban bien, que nos explotaban, etc. Os podréis imaginar mi cara de espanto y de pensar, ¿en dónde me he metido?  

Cuando conocí a mis managers empecé a ver la claridad, no era tan malo como esperaba. Mi casa, en bastantes buenas condiciones y la compartiría con otras dos españolas que llegaban a la siguiente semana.

Sin embargo, era cierto eso de que nos explotaban. La primera noche que trabajé en la unidad de demencia, tres ancianos me pegaron a la vez. Mis jefes no se dignaron ni en preguntar que tal me encontraba. Y así una cosa tras otra. Bulling a una de mis amigas españolas continuamente. Turnos de noche sin parar. Tener que ir a trabajar aunque tuvieses un parte medico con la baja, y por supuesto si no ibas a trabajar ( por enfermedad) no cobrabas.

Por todas estas razones, me puse a buscar trabajo en el NHS sistema de salud público inglés. Tras mucho aplicar a ofertas de trabajo, conseguí un puesto en un centro de salud como District nurse o enfermera de distrito. Tenia que tener coche, me lo compré todo iba genial. Era la única española trabajando ahí. Todas mis compañeras parecían muy majas. Pero poco a poco, me fui dando cuenta de que mi carga de trabajo era excesivamente exagerada comprándola con la de mis compañeras. Dos enfermeras, nos estaban haciendo bulling a mi y a otra enfermera que empezó a la vez que yo. Mi jefe me apoyo y me dijo que denunciara, pero realmente no me merecía la pena. Y pensé que lo mejor era cambiar de trabajo.

Así fue como en Mayo de 2012, me mude a Oxford. Empecé a trabajar en medicina interna.  Y descubrí uno de los mayores problemas de Inglaterra, encontrar vivienda digna en una de las ciudades más caras,  por no decir la más cara.

Estuve viviendo 2 meses en la residencia del hospital, un lugar que no recomendaría ni a mi peor enemigo. Vives con 10 o mas personas compartiendo baño y cocina. La cama te da dolor de espalda de solo mirarla. Tampoco tienes internet incluido aunque la habitación en dudosas condiciones te cueste 500 libras al mes.

Finalmente encontré vivienda un lujo y un chollo. Sin moqueta en las zonas comunes, dos baños, dos habitaciones “dobles”, amplio salón y cocina. Por el módico precio de 900 libras al mes. Que seguro que parece caro pero como he dicho para ser Oxford es un chollo. Aquí sigo viviendo desde entonces.

En relación al trabajo, medicina interna, solo valía la pena por el personal. Era una carga de trabajo tremenda para tres enfermeros y dos auxiliares por turno. Porque aquí no es como en España. Aquí la enfermera está encargada de la higiene diaria del paciente, a veces es limpiadora, secretaria y camarera. Y pocas se encarga de lo que realmente entendemos en España como enfermería. Por lo tanto cuidar de siete pacientes, con demencia la mayoría u otros problemas psiquiátricos, por turno, es todo un reto. Los turnos en ese departamento podían ser mañana, tarde, todo el día, o noche. Se trabajan 37,5 horas a la semana. Y normalmente siempre estamos cortos de personal. Ah y se me olvidaba por las noches, al menos cuando yo trabajaba ahí, no hay auxiliares de enfermería, solo tres enfermeras, para todos los cambios posturales, etc.

También hay que tener en cuenta que las enfermeras aquí no pueden dar medicación intravenosa hasta que no hacen un curso, ni poner vías, ni sacar sangre. Por lo que cuando llegas a este país no eres mas que una auxiliar que da medicación oral. Así que más te vale ponerte las pilas y hacer todos los cursos para empezar a sentirte un poquito más enfermera.

Cuando ya tienes experiencia y el inglés lo dominas, te ponen a coordinar. Y tu carga de trabajo incrementa aun más.  Además llega un momento en el que ya sientes que has aprendido todo lo que podías. Ese momento llegó al año y medio de empezar en esa unidad.  Y fue cuando empecé a trabajar en la unidad de cuidados intensivos general.  En esa unidad me sentí de nuevo una enfermera. Te dan cursos, te apoyan y te animan a aprender.

Con todo esto y para terminar, solo decir que en este país hay cosas malas, se come mal, el tiempo es horrible, anochece muy pronto en invierno, los horarios comerciales dejan que desear, y echas muuucho de menos a los tuyo pero en contraposición, tienes trabajo, posibilidad de avanzar en él, sentirte valorada( ya que a los españoles nos valoran mucho). Y si os digo la verdad, las condiciones laborales del sistema público son muy buenas 45 días de vacaciones al año, te pagan si enfermas y no acudes al trabajo, pagan relativamente bien y tienes un montón de cursos para hacer. Te dan apoyo cuando empiezas y hasta que no te sientes cómodo con tu trabajo no te dejan solo. Y lo mas importante tienes trabajo fijo.

Irene.

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